El milagro de la cosmética
Con la idea de que la herencia no es la única fuente del encanto físico, Helena Rubinstein creó un imperio que la convirtió en la reina de la belleza y en una de las mujeres más ricas del mundo.
Nació en Polonia, no se sabe bien en qué año, porque como buena coqueta que era, nunca reveló el secreto. Su infancia y adolescencia transcurrieron en Cracovia, hasta que sus padres decidieron mandarla de visita unos meses a la casa de unos parientes en Australia. Hay quienes aseguran que lo hicieron para impedir que cntinuase viendo a uno de sus compañeros de medicina del que estaba perdidamente enamorada.
Aunque la idea de vivir en una granja cuidando animales no le resultaba de lo más divertida, Helena no perdió tiempo y, poco después de su llegada, dio comienzo a uno de los mayores imperios del mundo. Dueña de una envidiable y perfecta piel de las nativas , la joven polaca hizo de su secreto la crema Valaze que había traído de su tierra natal, el comienzo de un gran negocio.
Cada pote que importaba, volaba de sus manos.
Tiempo después y con una industria propia, se trasladó a Londres, acompañando a su futuro esposo, el periodista norteameriacano Edward w. Titus, y le dio un vuelco a su carrera. Tras estalecerse en una mansión de gran prestigio, se convirtió en la preferida de la alta sociedad y la nobleza.
Con los años, llegarían los hijos y los salones en Fracia, Gran Bretaña, Cnadá, España, Alemania, Italia y hasta Argentina y Chile.
Pero no fue su llegada a los E.E.U.U la que daría qué hablar. En ese país, el mercado pertenecía a la reconocida Elizabeth Arden.
La lucha entre ambas no hizo esperar y ninguna tuvo compasión por su contrincante.
Arden contrató al -hasta entonces- gerente de HR, y rubiestein le respondió como hace una verdadera mujer enojada: robándole a su ex marido, al ofrecerle el puesto vacante.
Sin embargo, más allá de las divertidas anécdotas que marcaron su historia y su carrera, Helena Rubinstein se ganó un lugar muy especial en la vida de las mujeres gracias a su desempeño, al entender los deseos femeninos, creando los instrmentos que tanto amamos y necesitamos para estar divinas.
La reina de la cosmética terminó su vida como una verdadera mujer de la noleza cuando se casó, tras divorciarse de su primer marido, con Artchil Gourielli, el Príncipe de Georgia.
"Nací para trabajar", confesó en una entrevista, y lo hizo como nadie. Cada una de nosotras le estaremos eternamente agradecidas por su invaluable aporte.
Fuente de información: Revista para teens
2 comentarios:
Buena suerte en el blog! nos gusto mucho, las chicas de alpets :)
Chicas :) un besote.. Muy lindo el tema, gracias por haber pasado.. Ya votamos en su encuesta y espero que hayan hecho lo mismo en nuestro blog. Muchisima suerte !
Barbi - Mirá Ahí Va.
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